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lunes, 26 de septiembre de 2011

Capítulo 4. La Restauración de la Energía Espiritual.


Capítulo 4. La Restauración de la Energía Espiritual.

Antes de seguir, debo aclarar que tanto este capítulo, como el tercero, están traídos, directamente, del libro original en inglés. Por alguna razón que se me escapa, la editorial norteamericana, Llewelyn, no los incorporó a la versión en español. Cuando se publicó en español el libro "Destino de las almas", me apresuré a pedirlo a un distribuidor internacional de libros. Según lo leía, me di cuenta de que algo no iba bien cuando, en algunos apartados del mismo, se hablaba del porcentaje de energía de las almas que éstas traían a la Tierra en sus encarnaciones. Por mucho que busqué y releí, no encontré lugar o párrafo que explicara aquello tan misterioso de la energía del alma y mucho menos, las citas que hablaban sobre cómo se reparaban las almas dañadas. Por esa razón me vi obligado a obtener el libro en inglés y descubrí, con sorpresa, que había 2 capítulos, y por tanto más de 10 casos, que no figuraban en la edición española. Estos capítulos permitían entender lo que el doctor Newton decía a lo largo del libro sobre energía y reparación de las almas. Me pareció intolerable que una editorial escatimara, en la traducción española, una información tan valiosa y esclarecedora y, por ello, traduje, de nuevo, todo el libro, incluyendo los capítulos que faltaban y que ahora les pongo a su disposición. Con la nueva traducción intenté mejorar el español de la misma ya que, a mi entender, los traductores lo hicieron en español muy deficiente, plagado de estructuras gramaticales inglesas y términos poco afortunados.
Pensé que con el tiempo, (esto que relato ocurrió en el año 2006), la editorial Llewelyn tomaría nota y sacaría el libro completo pero comprobé, consternado, que las nuevas ediciones que sacan las editoriales autorizadas por el editor original, hablo del año 2011, siguen con la versión, digámoslo claro, censurada o deficiente. Ante este despropósito, juzgué imprescindible poner a disposición de los lectores interesados en el tema una edición personal completa y traducida lo mejor que sé. Espero que con esto se enmiende el yerro de la editorial norteamericana y se anime a sacar una edición en español que contenga el libro completo y con una traducción correcta. Gracias por vuestro tiempo, y pasemos al capítulo 4, y siguientes.

En este capítulo veremos;

-        la energía del alma, y
-        los tratamientos que se les dispensa a la llegada a casa.

Posteriormente siguen los audios 4.1, 4.2, y 4.3

La Energía del Alma.

No podemos definir el alma en términos físicos pues, hacer eso, supondría establecer límites en algo que no parece tenerlos. Veo al alma como energía lumínica inteligente. Esta energía parece operar como las ondas vibratorias, de forma semejante a como lo haría una fuerza electromagnética, pero sin la limitación de la carga de partículas de la materia. La energía del alma no parece ser uniforme. Como si se tratara de una huella dactilar, cada alma tiene una identidad única en su formación, composición y distribución vibratoria. Soy capaz de distinguir las propiedades del alma, en cuanto a su desarrollo, en base al tono de su color aunque nada de esto define lo que es un alma como ente.
        Como resultado de mis años de estudio, sobre cómo el alma interactúa dentro de la variedad de mentes que ocupa en sus muchas encarnaciones, y lo que ello, consecuentemente, produce en el mundo del espíritu, he llegado a conocer algo sobre su anhelo de perfección. Pero esto, tampoco me ha facilitado saber qué es el alma. Para poder entender plenamente la energía del alma, necesitaríamos conocer todos los aspectos de su creación y, por supuesto, el conocimiento de su origen o procedencia. Este es un reto que no puedo alcanzar, a pesar de todos mis esfuerzos investigando los misterios de la vida tras la muerte.
        Trataremos el tema examinando las acciones de esta profunda sustancia energética, y cómo reacciona a la gente, y a los sucesos, y qué es lo que anhela realizar, tanto en el entorno físico como en el mental. Si la existencia del alma se origina y moldea por el puro pensamiento, a su vez, aquélla, como ser inmortal, se encuentra sostenida por ese pensamiento. El carácter individual del alma le permite influenciar su medio físico, para dar mayor armonía y equilibrio a la vida. Las almas son una expresión de la belleza, la imaginación y la creatividad. Los antiguos egipcios decían que para empezar a entender al alma, uno debía escuchar primero al corazón. Creo que estaban en lo cierto.

El Tratamiento Normal del Alma al Regresar a Casa.

Cuando cruzamos al otro mundo, y nos reunimos con nuestros guías, veo que los tratamientos que se dispensan al alma recién llegada caen, en general, dentro de dos categorías:

1.    Envolvimiento. En él, las almas recién llegadas son completamente cubiertas por la amplia masa circular de la poderosa energía de sus guías. A medida que alma y guía se aproximan, aquélla siente como si ambos entes se encapsulasen en una sola pompa energética. Este es el método más normal y mis pacientes lo describen como puro éxtasis.

2.    El efecto foco. Este procedimiento, alternativo en cuanto al inicial contacto, se administra de una forma un poco diferente. A medida que el guía se aproxima, la energía se aplica a ciertos puntos de los bordes del cuerpo etérico del alma, y desde cualquier dirección escogida por el guía. Podríamos ser tomados por la mano, o sujetados desde lo alto de nuestros hombros, desde una posición lateral. La sanación empieza a partir de un punto específico del cuerpo etérico, en forma de un acariciante cepillado, seguido de una profunda penetración.

        La elección del procedimiento depende de la preferencia del guía, y del estado de nuestra energía en ese momento. En ambos casos, se produce una inmediata infusión de potencia, de energía vigorizante, mientras somos proyectados hacia adelante. Esta es la fase, o etapa introductoria, del viaje a nuestro eventual destino espiritual. Las almas más avanzadas, especialmente si no han sufrido daño, normalmente no requieren ayuda de esta amorosa fuerza energética.
        La revisión de las técnicas empleadas por el alma del caso 1, sobre su esposa, Ális, muestra elementos de ambos tipos, (tanto el de efecto foco como el de envolvimiento), aplicados sobre una persona viva y administrados por alguien que todavía no es guía. Otros casos del último capítulo, indican que éste es uno de los caminos por los que empezamos nuestro entrenamiento en el uso de energía sanadora, antes de adquirir el estatus de guía. Durante los alegres momentos previos al contacto inicial, nuestros guías podrían, también, aplicar, habilidosamente, lo que yo llamo, energía "de impregnación". Este reiterado efecto de transferencia energética, se ha descrito como algo similar al proceso del filtrado del café. En el caso 8, un alma utiliza un proceso de filtración de energía que implica el olor de su esposo, Charls.
        La sanación de las heridas emocionales y físicas, tanto dentro como fuera del mundo del espíritu, emana de una fuente bondadosa. Energía positiva fluye hacia todas las partes del ser del alma, a partir del emisor, quien también transmite su propia esencia y sabiduría. Mis pacientes son incapaces de explicar la belleza y sutileza de esta asimilación, salvo cuando me dicen que ello se podría asemejar al fluir de una corriente eléctrica rejuvenecedora.

El Tratamiento de Emergencia en la Llegada.

Cuando las almas llegan a la entrada del mundo del espíritu con su energía deteriorada, algunos de nuestros guías ponen en marcha una sanación de emergencia. Se trata, tanto de un procedimiento físico como mental, que tiene lugar antes de que el alma se adentre más en el mundo del espíritu. Uno de mis clientes, fallecido en un accidente automovilístico en su pasada vida,  en el cual se cercenó su pierna, me contó lo que le ocurrió al llegar a la entrada como consecuencia de esa experiencia,

"Cuando alcancé la entrada, mi guía vio los desgarrones en el aura de mi energía y procedió, inmediatamente, a empujar la energía, dañada y dispersa, para recolocarla en su sitio. La moldeó, como si fuera arcilla, para rellenar las cavidades. Reformó y suavizó los bordes rugosos, y los intersticios rotos, para dejarme intacto de nuevo".

El etérico, o cuerpo del alma, es una silueta de nuestro viejo cuerpo físico que las almas se llevan al mundo del espíritu. Esencialmente, es una huella de la forma humana de la que no nos hemos despojado todavía, igual que si fuera la piel vieja de un reptil. Esa huella no es una condición permanente, aunque podríamos crearla naturalmente más tarde, como una luminosa y colorida forma de energía. Sabemos que las huellas de cuerpos dañados de vidas pasadas pueden influir la forma de vida física presente de algunas personas, a no ser que se desprogramen adecuadamente. Si esto es cierto, ¿por qué no lo sería, también, al revés?  Hay almas que se despojan, completamente, de la forma de su cuerpo al tiempo de su muerte. Sin embargo, muchas otras, por sufrir cicatrices físicas y emocionales en su vida, pueden llevarse esas huellas de regreso a su casa espiritual.
        En términos de aflicción y sanación del alma, he aprendido mucho, tanto de alumnos como de profesores, en el mundo del espíritu. Mi próximo caso fue muy atípico. En él, una estudiante para guía fue incapaz de manejar apropiadamente la energía dañada de un alma, a la entrada del mundo del espíritu, cuando ésta regresaba a casa. En este caso, mi paciente acababa de finalizar una vida dificultosa, tras volar por los aires al verse alcanzado por un bombardeo artillero durante una batalla de la primera guerra mundial.

Caso 19.

Doctor Niúton -; A medida que usted pasa a la luz brillante, que sigue a su muerte en medio del lodo y la lluvia del campo de batalla, ¿qué ve?
Sujeto --; Se me aproxima una figura vestida con túnica blanca.
-; ¿Quién es?
--; Veo a Keit. Es una nueva profesora, que ha sido asignada a nuestro grupo recientemente.
-; Descríbame su apariencia y qué es lo que le dice a medida que se acerca.
--; Tiene una cara joven y clara, con amplia frente. Keit irradia paz, (puedo sentirlo), pero también hay inquietud y,(mi cliente se ríe), no quiere acercarse más a mi.

Nota. Keit obtendrá apoyo de un alma superior. Aquí tiene un inesperado reto: el susto por lo que ve.

-; ¿Por qué no lo hace?
--; Mi energía tiene muy mal aspecto. Me dice, "Zed, tendrías que sanarte tú mismo".
-; ¿Por qué no le ayuda en ese cometido?
--; (otra vez risas ruidosas). Keit no desea acercarse a toda mi revuelta energía negativa que viene de la guerra, y de las matanzas.
-; Nunca he oído de guías que huyan de su responsabilidad en el reensamblaje de la energía, Zed. ¿Acaso ella teme contaminarse?
--; (todavía riendo). Algo parecido. Usted debe entender que Keit todavía es nueva en este tipo de trabajo. Desde luego, ella no está contenta con su actuación, y puedo verlo.
-; Descríbame qué aspecto tiene su energía.
--; Mi energía es un desorden. Está troceada, bloques negros, irregular, totalmente bifurcada y fuera de alineación.
-; ¿Y eso es porque usted no escapó a tiempo de su cuerpo, en el momento de la muerte?
--; Por supuesto. Mi unidad militar fue sorprendida. Yo, normalmente, me libero del cuerpo cuando veo que la muerte se aproxima.

Nota. Este caso, junto con otros muchos, me ha enseñado que las almas, frecuentemente, dejan sus cuerpos segundos antes de una muerte violenta.

-; Bien. ¿No puede Keit ayudarle para componer su energía?
--; Lo intenta, un poco. Supongo que es demasiado para ella, en estos momentos.
-; Entonces, ¿qué hace usted?
--; Hago caso de su sugerencia e intento ayudarme. No lo hago bien. Está todo tan revuelto. Entonces, me golpea una poderosa corriente de energía, como un chorro de manguera de bombero, y ello me ayuda a empezar a reformar mi aspecto y a extraerme algunos trozos de energía asquerosa provenientes de la batalla.
-; He oído hablar de lugares en los que la energía se desparrama sobre los recién retornados con almas dañadas. ¿Es ahí donde está ahora?
--; (riéndose). Supongo que sí. Viene de mi guía, Bella. Puedo verlo ahora. Es un verdadero profesional en esta clase de cosas. Permanece tras Keit, ayudándola.
-; ¿Y qué más le pasa ahora?
--; Bella desaparece y Keit se me acerca, coloca sus brazos a mi alrededor y comenzamos a hablar mientras me conduce hacia afuera.
-; (deliberadamente provocador). ¿Todavía confía usted en Keit, después de haberle tratado como si fuera un leproso?
--; (severamente, mi cliente me frunce el ceño). Esto no significa nada. No tardará mucho en cogerle el truco a este tipo de trabajo con energía en desorden. Además, la aprecio mucho. Tiene muchos dones, es solo que, este tipo de labor no es, por ahora, uno de ellos.

Capítulo 3. 3. Demonios y Dioses.





Capítulo 3.3. Demonios y Dioses

Pienso que es adecuado terminar este capítulo con un breve sumario de los conceptos erróneos que nos encontramos sobre la existencia de espíritus malignos, y de su influencia espiritual sobre la Tierra. Si, por cualquier circunstancia, lo que digo va en contra de las creencias del lector, debe entender que lo que afirmo se basa en los informes que me facilitan mis pacientes, en estado de hipnosis, esto es, en mi práctica profesional habitual. Mis pacientes no ven al diablo o a espíritus demoníacos flotando alrededor de la Tierra. Lo que sienten, en cambio, es una abundante negatividad energética exudando de intensas emociones humanas provenientes de la cólera, el odio o el miedo. Estos patrones de pensamiento destructivo son atraídos por la conciencia de otros pensadores negativos que recolectan, y diseminan, todavía más desarmonía. Toda esta negra energía en el aire trabaja en detrimento de la sabiduría positiva existente en la Tierra.
        La antigua idea de los demonios se refería a seres voladores, que ocupaban las regiones situadas entre el cielo y la Tierra, y que no eran particularmente malvados. La iglesia cristiana naciente elevó el estatus de los demonios a, “diablo soberano de la oscuridad”. Como ángeles caídos, eran capaces de camuflarse como mensajeros de Dios, en lugar de Satán, con el fin de engañar a los hombres. Pienso que es aceptable decir que, dentro de las comunidades religiosas más liberales, hoy los demonios representan nuestras pasiones internas, aquellas que nos pueden meter en problemas.

En todos los años que llevo trabajando con almas, ni uno solo de mis clientes fue poseído por otro espíritu, ni inamistoso ni de ninguna otra naturaleza. Cuando hice esta afirmación en una de mis conferencias, un hombre se levantó y dijo, “todo eso está muy bien, oh gran gurú, pero hasta que no haya puesto en hipnosis al mundo entero, no me diga nada sobre la ausencia de fuerzas demoníacas”. Por supuesto que éste es un argumento válido en contra de mi hipótesis de que la posesión, los malvados demonios, o el diablo y el infierno, no existen. Sin embargo, no puedo llegar a otra conclusión cuando todos mis sujetos, incluso aquellos que me vienen con consciente creencia en fuerzas demoníacas, rechazan la existencia de tales seres cuando se ven como espíritus.
        De vez en cuando, me viene un cliente convencido de estar poseído por una entidad extraña, o algún tipo de espíritu malvado. Y he tenido otros que creen que una maldición diabólica ha caído sobre ellos por haber tenido algún tipo de comportamiento en una vida pasada. Cuando mi regresión hipnótica les lleva al estado de superconsciencia, encuentro típicamente alguna de las siguientes tres condiciones.

1. Casi siempre el temor es absolutamente infundado.
2. Ocasionalmente, un espíritu amistoso, frecuentemente un pariente muerto, trata de comunicarse. Mi perturbado cliente ha malinterpretado el intento de ese espíritu, que solo pretendía traerle bienestar y amor. Ha existido mala comunicación entre emisor y receptor. Las almas tienen pequeños problemas con la telepatía entre ellas mismas, pero ello no significa que a todas las almas les de por la comunicación con los encarnados.
3. Muy raramente, un espíritu turbado o inepto contacta, por alguna razón kármica pendiente, como vimos en el caso 14.

Los investigadores del fenómeno paranormal han establecido tres razones más, que se deben añadir a las mías, en cuanto a porqué cierta gente cree que ha sido poseída por demonios.

4. Abuso emocional o físico cuando eran niños, lo que les crea sentimientos de que el abusador adulto representa un poder demoníaco que tiene total control sobre ellos.
5. Desórdenes de personalidad múltiple.
6. Incrementos periódicos en los campos magnéticos de la Tierra, con energía suficiente como para distorsionar la actividad cerebral de un individuo desestabilizado.

La posibilidad de que un individuo pueda ser poseído por un ser demoníaco proviene de los sistemas de creencias medievales. Se basa en el miedo, y es resultado de supersticiones religiosas que han arruinado incontables vidas desde hace cientos de años. Mucho de su sinsentido se ha disipado en los últimos doscientos años, pero permanece en el fundamentalismo religioso. El exorcismo de demonios todavía se practica en algunos grupos religiosos. Frecuentemente, encuentro que los clientes que me vienen preocupados por asuntos de posesión, tienen sus vidas fuera de control, y llenas de toda una variedad de compulsiones y obsesiones personales. La gente que oye voces. ordenándoles hacer cosas malas está, probablemente, esquizofrénica y no poseída.
        Nuestro mundo físico puede tener espíritus desgraciados o juguetones flotando pero, en modo alguno, pretenden encerrarse o introducirse en las mentes de la gente. El mundo del espíritu es, con mucho, lo suficientemente ordenado como para permitir la actividad embrollante de algunas almas. Ser poseídos por otra entidad no solo podría invalidar nuestro contrato de vida sino, también, nuestra libre voluntad. Estos factores constituyen los pilares de la reencarnación, y no pueden ser comprometidos. La idea de que existen entidades satánicas, como fuerzas externas de confusión y subversión de la población humana, es un mito fomentado por aquellos que buscan controlar las mentes de otros en su propio beneficio. El diablo existe internamente, originado dentro de los confines de una mente humana dañada. La vida puede ser cruel, pero es nuestra tarea, aquí, y en este planeta.
        El asumir que nacemos malvados, o que alguna fuerza externa ha ocupado la mente de una persona dañina hace, para algunos, más fácil el aceptar la maldad. Este es un camino cruelmente premeditado de racionalización que, preservando nuestra humanidad, nos absolvería de la responsabilidad individual y colectiva. Cuando contemplo casos de asesinos en serie, o de muchachos que matan a otros chicos, podríamos etiquetar a esa gente como, “asesinos natos”, o como poseídos, o bajo una influencia demoníaca externa. El hacer eso nos evita el problema de encontrar el porqué de que esos asesinos disfruten infligiendo dolor mediante la actuación de su propio dolor.
        No existen almas monstruosas. La gente no nace malvada. Más bien, es corrompida por la sociedad en la que vive donde, practicando la maldad, satisface el anhelo de una personalidad depravada. Todo esto emana del cerebro humano. Estudios en psicopatología han mostrado que la excitación de infligir dolor a los otros, sin sufrir remordimiento, satisface el vacío que siente el que lo inflige dentro de sí mismo. El practicar la maldad, proporciona una fuente de poder, fortaleza y control a cierta gente deficiente. El odio saca la realidad de una vida aborrecible. Las mentes corrompidas de esos ejecutores les dice, “si la vida no vale la pena para mi, porqué no quitar de en medio a alguien más”.
        La maldad no es genética, auque si una familia tiene una historia de violencia y crueldad con sus niños, esos actos pasarán de una generación a otra, como un comportamiento aprendido. El comportamiento violento y aberrante de un miembro adulto de una familia es una reacción emocional interna que puede derramarse, contaminando, a otros miembros más jóvenes de la familia. Esto puede llevar a comportamientos compulsivos y destructivos, en los muchachos de esa familia. ¿Cómo afecta a nuestra alma esta genética y alteraciones medioambientales del cuerpo?
        He encontrado, en mi práctica profesional, que cuando la energía del alma se fuerza en momentos de angustia, se disocia del cuerpo. Hay almas que sienten que no pertenecen a un cuerpo. Si las condiciones son lo suficientemente severas, estas almas son susceptibles, o tienen tendencia, al suicidio y, normalmente, lo realizarán sin comprometer la vida de otras personas. Tengo más que decir sobre esta cuestión, y lo haré en los próximos capítulos. Parte de la confusión que he comentado, proviene del conflicto existente por el engranaje del carácter inmortal del alma, con el temperamento de un cerebro anfitrión con toda su carga genética. También podría existir la influencia de cerebros anormales, con su equilibrio bioquímico y hormonal comprometido, lo que afectaría al sistema nervioso central que, a su vez, contaminaría al alma huésped.
        Otro elemento que encuentro, es el de la inmadurez de las almas que tienen problemas con el manejo de la pobre circuitería mental de seres humanos perturbados. En este caso, existe una reacción entre el yo del alma, frente al yo humano. La fuerzas de un tira y afloja, entre uno y otro, libran batalla para presentar un solo ego ante el mundo, y ello no se realiza correctamente. Existen, por tanto, fuerzas internas, y no externas, en esa labor. Una mente turbada no necesita un exorcista sino un competente terapeuta en salud mental.
        Las almas no muestran toda su pureza y bondad en un cuerpo pues, de lo contrario, no necesitarían encarnar para su desarrollo personal. Las almas vienen a la Tierra para trabajar sus imperfecciones. En términos de autodescubrimiento, un alma puede escoger entre actuar de acuerdo, o en confrontación, con su propio carácter cuando elige un cuerpo humano. Por ejemplo, un alma que combata tendencias hacia el egoísmo y la exculpación o indulgencia podría no mezclarse bien con un ego humano cuyo temperamento emocional estuviera dispuesto a enzarzarse en actos hostiles de autogratificación.
        Bastante a menudo, la gente con problemas ha sufrido daño ambiental traumático de tipo físico y emocional por abusos durante su niñez. Estos daños los pueden haber interiorizado, creando un caparazón tras el cual esconderse, o  exteriorizado, mediante movimientos que los sacan, mentalmente, de sus cuerpos. Estos mecanismos de defensa son una forma de supervivencia que permite preservar la sanidad mental. Cuando un cliente me dice que ama, "sintonizarse exteriormente", y practica la proyección astral porque su experiencia extracorpórea le hace sentirse más vivo, busco perturbaciones en su personalidad. Muy bien podría ser que solo encuentre curiosidad, pero una obsesión por estar fuera del cuerpo propio indica un deseo de escapar de la realidad cotidiana.
        Es por esto por lo que me preocupa la teoría de las almas que ocupan cuerpos adultos, (teoría de las almas OCA, usando el acrónimo, o en ingles, guólk in, zéory). Creo que toda la teoría de las almas OCA constituye un falso concepto. De acuerdo con los proponentes de esa teoría, miles de almas encarnarían en cuerpos adultos sin pasar el proceso normal del nacimiento y la niñez. Se dice que estas almas son seres iluminados, a las que se les permiten tomar cuerpos adultos de almas que quieren abandonarlos, antes de su tiempo, porque su vida terrena ha llegado a ser demasiado difícil para ellas. Por consiguiente, las almas, OCA, actuarían de una forma humanitaria según los seguidores de esta teoría, que yo llamo de, "posesión permitida".

Si esta teoría fuese cierta, debería convertirme en un gran gurú, con blanca vestimenta y medallón de oro al cuello. Ni una sola vez, en todos los años de mi trabajo con pacientes en regresión, he tenido un paciente de este tipo de almas OCA. y mis pacientes nunca me han hablado de que conocieran la existencia de ese tipo de almas en el mundo del espíritu, o de algún otro tipo asociado con esta clase de supuestas prácticas. De hecho, niegan este tipo de actuación, porque ello supondría abolir el contrato de vida que trae el alma a la Tierra. Dar permiso a un alma, para ocupar tu plan de vida kármico, desbarataría todo el propósito que primero te diste para venir a la Tierra. Es un engaño asumir que las almas OCA desearía completar su propio ciclo kármico en un cuerpo originalmente seleccionado y asignado para otra alma. Si yo fuera un alumno universitario en clase de trigonometría ¿podría abandonar mi clase, bajar al piso inferior, en donde se imparte la iniciación al álgebra a un alumno de bachillerato que lucha con su examen, y decirle: "tranquilo, colega, que yo termino tu examen para que puedas salir antes"? Esta es una situación de pérdida para ambos estudiantes y, además ¿qué profesor lo permitiría?
        La teoría de las almas OCA es un suicidio, aunque se supone que lo combatiría permitiendo, a las almas que quieren abandonar su cuerpo, escapar de la responsabilidad de seguir el camino correcto de su vida. Esas almas en huida, renunciarían a la propiedad de su cuerpo anfitrión en beneficio de almas más avanzadas, que no querrían pasar los problemas de ocupar un cuerpo por nacer y, tampoco, los de su consecuente infancia. Este es el mayor defecto que tendría la, "posesión permitida". Por todo lo que he aprendido sobre la asignación del cuerpo al alma, puedo decir que le lleva años a ésta la completa fusión de su energía vibracional, con la del cerebro anfitrión. El proceso comienza cuando el niño está en fase fetal. Todos los elementos esenciales de lo que somos provienen de la asignación del alma a un cuerpo específico, desde el principio de la vida terrena. Considérese primero las tres, "íes", que emanan del alma. Imaginación, intuición e introspección o (comprensión). A continuación, añada a esos componentes, conciencia y creatividad. ¿Piensa que una mente humana adulta no se va a dar cuenta de la pérdida de su Yo compañero, sustituido por una nueva presencia? Esto podría conducir al cuerpo anfitrión, más a una situación insana que saludable. Yo le digo a la gente, que no se preocupe sobre la posibilidad de perder su alma, pues estará con nosotros hasta el fin, ya que tiene buenas razones para ocupar ese cuerpo particular, y no otro.
        Las almas se toman muy en serio su responsabilidad, incluso hasta el extremo de ocupar cuerpos que no funcionen. Ellas no se encuentran materialmente atrapadas. En ese sentido, un alma puede habitar un cuerpo anfitrión comatoso durante años, y no abandonarlo hasta su muerte. Estas almas son capaces de vagar libremente sobre la tierra, visitando a otras almas que podrían, también, realizar breves viajes fuera de su cuerpo durante el estado de sueño normal. Esto es especialmente cierto en almas que ocupan cuerpos de bebés. Las almas son muy respetuosas con los anfitriones asignados, incluso aunque estén aburridas. Siempre dejan una pequeña porción de su energía en el cuerpo, para poder regresar rápidamente, si es necesario. Sus longitudes de onda son como señales de faro que han impreso su huella personal en su compañero humano.
        Cuando la energía del alma abandona el cuerpo humano, eso no proporciona una oportunidad a los posibles seres demoníacos para que, rápidamente, ocupen la mente. Esta es otra superstición. En primer lugar, y a parte de la no existencia de esos seres demoníacos, la mente no está completamente vacía cuando la energía del alma viaja. Una supuesta entidad malévola sería incapaz de apretujarse dentro de ella, ni siquiera de existir.
        Evidentemente, aquellos que habitan el mundo del espíritu están bien atentos a nuestro encantamiento por obscuros y nefastos espectros que, presumiblemente, dañarían un alma. Tengo en el caso 18 un poco frecuente, y definitivo ejemplo, que trae a cuento todo esto que digo. Este caso muestra cómo el brutal uso del humor puede aplicarse, gráficamente, en el mundo del espíritu para definir nuestros defectos en la Tierra.
        El caso 18 trata de la muerte de un predicador evangelista, en el año 1920. Este hombre, vivió viendo al diablo en cada rincón y grieta de su ciudad del profundo sur norteamericano. Durante la revisión de esa vida, me dijo el cliente, en base a sus recuerdos, "sacudía hasta los huesos a mis parroquianos con mis sermones del infierno esperando a todos los transgresores impíos y pecadores". Empezaré el caso con una escena de esa vida, tal y como se desarrolló cuando mi sujeto alcanza la entrada del mundo espiritual.

Caso 18.

Doctor Niúton. Me dice que, aunque no lo ve todo claro, flota en una luz brillante y alguien se le aproxima.
SUJETO. Sí, estoy algo desorientado. Aún no me he acostumbrado a cosas como ésta.
Niúton. Está bien. Tómese su tiempo y permita que la figura que flota hacia usted se siga acercando.
SUJETO. (larga pausa y, entonces, una exclamación horrorosa en voz alta). ¡OH, DIOS, NO!
Niúton. ¿Qué ocurre?
SUJETO. (el cuerpo del sujeto empieza a agitarse incontrolablemente). ¡DIOS TODOPODEROSO. ES EL DIABLO. LO SÉ. VOY A IR AL INFIERNO!
Niúton. (asiendo al sujeto por los hombros). Ahora respire hondo, trate de relajarse mientras pasamos esto juntos. (a continuación prosigo suavemente). Usted no está en el infierno.
SUJETO. (interrumpe con un tono de voz chillón). OH, SÍ. SI NO FUERA ASÍ, ¿POR QUÉ VEO AL MISMÍSIMO DEMONIO FRENTE A MI?
Niúton. (la cara de mi paciente se cubre de sudor, y con un paño se lo retiro mientras continúo dándole confianza). Trate de calmarse. Aquí hay algún tipo de malentendido y lo encontraremos pronto.
SUJETO. (sin hacerme caso, el sujeto se pone a gemir mientras se balancea hacia adelante y hacia atrás). Todo se ha acabado para mi. Estoy en el infierno.
Niúton. (le interrumpo con más fuerza). Dígame, exactamente, qué es lo que ve.
SUJETO. (al principio susurrante y, más adelante, con voz alta). Un, ser, demoníaco, con cara verderrojiza, cuernos, ojos salvajes, colmillos, la piel de su cara es como madera carbonizada. ¡OH, DULCE JESÚS! ¡¿POR QUÉ YO, ENTRE TODOS. YO, QUE HABLÉ TANTO EN TU NOMBRE?!
Niúton. ¿Qué más ve?
SUJETO. (con repugnancia). ¡¿QUÉ MAS HAY QUE VER?! ¡¿NO ENTIENDE QUE ESTOY FRENTE AL DIABLO?!
Niúton. (rápidamente). Me refiero al resto del cuerpo. Mire más abajo de esa cabeza, y dígame qué ve.
SUJETO. (con violento estremecimiento). Nada. Solo un etéreo cuerpo parecido al de un espectro.
Niúton. Sígame y dígame. ¿No le parece raro que el diablo se le aparezca sin cuerpo? Muévase hacia adelante en el tiempo, rápidamente, ahora, y dígame qué hace esa figura.
SUJETO. (el cuerpo de mi paciente se sacude hacia arriba violentamente y, a continuación, con gran suspiro de alivio, se hunde en el sillón). ¡Ese bastardo! Debería haberlo sabido. Es ¡SCÁNLON! Se quita la máscara y me sonríe malvadamente.
Niúton. (ahora puedo relajarme). ¿Quién es, Scánlon?
SUJETO. Mi guía. Esta es su cruda idea de lo que es una broma.
Niúton. Ahora, ¿qué aspecto tiene realmente?
SUJETO. Alto, con facciones aquilinas, pelo gris. Haciendo travesuras, como siempre. (Mi cliente se ríe bravucón, pero todavía no se ha recuperado del susto). Debería haberlo sabido. Esta vez me cogió por sorpresa.
Niúton. ¿Scánlon hace este tipo de cosas habitualmente? ¿Por qué le atemoriza justo cuando regresa al mundo del espíritu y está algo desorientado?
SUJETO. (a la defensiva). Escuche. Es un gran maestro. Es su modo de trabajar. Lo ha hecho siempre con máscaras en nuestro grupo, pero sabe que a mi eso no me gusta en demasía.
Niúton. Dígame, porqué Scánlon utilizó la máscara del diablo para asustarle justo después de esta vida. Dígamelo ahora.

Nota. Permanezco calmo, mientras mi sujeto conecta mentalmente con Scánlon.

SUJETO. (después de un periodo de silencio). Me viene a la mete. Ahora lo se. Gasté mucho de mi vida predicando sobre el diablo, asustando a la buena gente, diciéndoles que irían al infierno si no me prestaban atención. Scánlon me da una dosis de mi propia medicina.
Niúton. ¿Y cómo se siente ahora con este método?
SUJETO. Surtió efecto.
Niúton. Quisiera que me respondiera a una pregunta directa, posiblemente descortés: ¿Usted, realmente, creía en aquello que contaba a sus parroquianos sobre seres demoníacos en todo lugar y en toda persona, o lo hacía motivado por algo diferente?
SUJETO. (con intensidad). Sí. Yo creía firmemente aquello que les decía sobre seres malignos, en todo lugar y persona. No era un hipócrita.
Niúton. ¿Está seguro de que no se trataba de falsa piedad? ¿Acaso no pretendía usted sentirse, y ser lo que, en realidad, no era?
SUJETO. No. Yo lo creía sinceramente. El fallo fue mi método de predicación, y mi seducción por el poder que sobre los otros eso me daba. Sí. Admito que fracasé. Hice la vida miserable a algunos de mi grey, al no ver la bondad esencial que hay en la gente. Siempre fui un desconfiado por mi obsesión sobre la maldad, y eso me corrompió.
Niúton. ¿Cree que, parte de lo que le sucedió, se debió al tipo de cuerpo elegido para esa vida?
SUJETO. (con voz sin relieve tonal). Sí. Carecí de control. Elijo cuerpos con mentes llenas de fuerza y permito que me barran. Fui demasiado confrontador, o antagonista, como predicador.
Niúton. ¿Y conoce porqué la mente de su alma escogió ese tipo de asociación en el cuerpo de un predicador que constantemente intimidaba a su gente?
SUJETO. Oh. Yo, ¡mierda! Dejé que sucediera porque me siento bien teniendo control. Temía que, que no me tomaran muy en serio.
Niúton. ¿Le preocupaba la pérdida de control?
SUJETO. (larga pausa). Sí, eso, es. Sin controlar, yo podría ser, inapropiado.
Niúton. Con el uso de la máscara demoníaca, ¿piensa que Scánlon rebaja, o humilla, aquello por lo que trabajó en la iglesia?
SUJETO. No. Es la forma de trabajar de mi maestro. Escogí el cuerpo de un predicador y él me ayudó en ello plenamente. Yo di un giro equivocado, para seguir un camino que no lo era. Mi fe no era mala cosa, pero llegué a confundirme, y a confundir a otros. Scánlon quiere que vea lo que se siente cuando se atemoriza a la gente, más que la razón de hacerlo. Quiere que yo sienta el mismo miedo que proporcioné a otros.

Nota. Ahora muevo a mi cliente dentro del escenario de su grupo (de almas), para saber cómo Scánlon enseña a sus estudiantes mediante el uso de máscaras.

Niúton. ¿Quién es la primera persona que se le acerca?
SUJETO. (con duda y cauteloso). Es, un ángel, con suaves y resplandecientes alas.  (de pronto se produce la identificación del ente). MUY BIEN, YA NO ME ENGAÑAN OTRA VEZ.
Niúton. ¿Quién es ese ángel?
SUJETO. Mi querida amiga, Diana. Se quita su máscara de ángel, riendo, y me abraza.
Niúton. Estoy confundido. Si las almas pueden crear cualquier forma o aspecto que quieran, ¿Por qué molestarse en usar máscaras?
SUJETO. La máscara es similar a una forma de lenguaje, un símbolo que podemos llevar en la mano para poner, o quitar, según el efecto deseado. Diana compensa la tremenda humorada de Scánlon apareciéndoseme como un amoroso ángel, mientras los otros ríen por lo que me sucede.
Niúton. ¿Que tal es, como persona, Diana?
SUJETO. Muy amorosa y llena de humor. Le gusta gastar bromas, como al resto de mi grupo. Todos saben que me tomo las cosas demasiado en serio, y que no me gustan las máscaras. Por eso me toman el pelo, y bromean conmigo.
Niúton. Durante sus lecciones con máscaras ¿Se usan medio para enseñar sobre comportamientos correctos y erróneos?
SUJETO. Sí. Son una forma de conocimiento de los buenos y los pobres pensamientos, las malas interpretaciones y las equivocaciones. Ellas identifican aspectos de nuestro carácter que son positivos, frente a aquéllos otros indeseables, y podemos pautar jugar con cada uno de nosotros.
Niúton. ¿Scánlon creó, a propósito, este tipo de uso para las lecciones de vuestro grupo?
SUJETO. (risas). Si, y lo que hace es impresionante.

Este fue un caso extraño y admitiré que, por unos minutos, Scánlon me sorprendió cuando mi cliente me hablaba de un lugar al que ningún otro cliente me llevó antes. El tratamiento que este sujeto recibió a la entrada del mundo espiritual, mediante el uso de una máscara del diablo, es, ciertamente, anómalo. Por lo demás, nunca encontré otros guías cuyo comportamiento fuera tan extravagante y provocador.
        En el capítulo siguiente veremos cómo el drama tiene un importante papel en la actividad del grupo de almas. El uso de máscaras del grupo de Scánlon, para personificar, simbólico y gestualmente un sistema de creencias, es bastante único en mi experiencia. Las máscaras tienen una gran tradición en nuestra vida cultural, en la que la personificación de los poderes divino y demoníaco se ha usado para burlarse de los espíritus que producen temor, ensalzando aquellos otros que son venerables. La máscara del diablo posee una historia de exorcismo tribal frente a espíritus dañinos. El caso 18 refleja cómo el director de un grupo de almas traslada una práctica mítica y espiritual, aparentemente tomada de la Tierra, a la educación de este grupo de almas, con el fin de servir de llamada de atención a los estudiantes, para que despierten.

Fin del Capítulo 3

Capítulo 3. 2. Desencarnados que visitan la Tierra.



Capítulo 3. 2. Desencarnados que visitan la Tierra.

Existen entidades que viajan a la Tierra, como turistas, y nunca han encarnado en nuestro planeta. Algunas, son muy avanzadas mientras que otras están mal adaptadas. El carácter de esos seres se me ha descrito como amistoso, provechoso y pacífico, o distante, molesto e incluso beligerante. Considero que durante cientos de años han sido tenidos en cuenta, por el folklore, como seres con capacidad para producir, tanto miedo, como fascinación. Nuestra mitología alude a las diferencias existentes entre seres de luz, etéreos y juguetones, y seres tenebrosos, opresivos, con desagradables temperamentos. Algunas de esas leyendas precristianas han empapado corrientes religiosas que describen cuadros de seres de luz y obscuridad, de gracia o violencia, en la vida del más allá.
        Bastantes de mis clientes me han contado que, entre sus vidas en la Tierra viajan, como desencarnados, a otros mundos, tanto dentro como fuera de nuestra dimensión. Algunos explican que ven otras entidades, no físicas, en esos viajes. Esta es la razón por la que es sorprendente que solo, ocasionalmente, reciba pequeñas cantidades de información de mis clientes, respecto de sus encuentros con otros seres de luz en la Tierra. Mis clientes se topan con ellos cuando deciden visitar, entre sus vidas, la Tierra como desencarnados. Sus informes resultan intrigantes, como en el próximo caso ilustra.

Caso 17.

Doctor Niúton. Puesto que me ha descrito cuánto disfruta viajando, tanto a mundos físicos como mentales, permita mi curiosidad al preguntarle si conoce otros seres que pudiera usted ver, cuando regresa a la Tierra como desencarnado.
Sujeto. Son seres que flotan a través de nuestra realidad aquí, en la Tierra, igual que yo lo hago en otras dimensiones.
Niúton. ¿Conoce a muchas almas que encarnen, regularmente, en la Tierra, que la visiten como hace usted?
Sujeto. No. De hecho, no es frecuente, pero a mi me gusta volver. Muchos de mis amigos disfrutan cambiando de escenario entre sus vidas, permaneciendo alejados de la Tierra. Cuando regreso aquí, algunas veces veo extraños seres que me son desconocidos.
Niúton. ¿Qué aspecto tienen?
Sujeto. Raro, formas extrañas, etéreos o densos, sin apariencia humana.
Niúton. Hablemos sobre esto. Me han dicho que las almas tienen la facultad de proyectar una forma humana en el mundo del espíritu. ¿Que aspecto tienen, usted y sus amigos, como espíritus en la Tierra.
Sujeto. Casi iguales pero en un mundo denso, como la Tierra, recalcamos más el aspecto físico, añadiendo un poco de sabor a lo que una vez tuvimos aquí.
Niúton. ¿Quiere decir que permanecen como algo más que un estado corpóreo?
Sujeto. Sí, una especie de eso. En mundos como la Tierra estamos más definidos en nuestro contorno, es decir, la forma en que hacemos la silueta de un cuerpo humano, con una luz difusa, suave y de aspecto transparente. En cambio, en el mundo del espíritu, cuando asumimos características corpóreas, digamos que de una vida anterior, resplandecemos plenamente con toda la fuerza de nuestra energía.
Niúton. ¿Puede un ser, no físico, aún en estado difuso, ser visible a los habitantes de la Tierra?
Sujeto. (ahogando la risa). Sí. Pero solo algunos pueden vernos como apariciones y, aún así, no siempre.
Niúton. ¿Por qué no siempre?
Sujeto. Depende de su nivel de receptividad o percepción, según los momentos, cuando estamos en sus inmediaciones.
Niúton. Por favor, póngase en el lugar de un ser luminoso en la Tierra y, dígame, qué es lo que hace aquí. Quiero que incluya, en la descripción, a cualquier espíritu no humano que vea y que no tenga experiencia de reencarnación en nuestro planeta.
Sujeto. (feliz), Como visitante, surcamos los cielos sobre montañas y valles, ciudades y pequeñas poblaciones. Recogemos energía de otros, proveniente de las luchas terrestres. Siempre es interesante toparse con diferentes clases de seres que también están de turismo por aquí. Ellos saben que los habitantes terrestres se asustan de nosotros y, la mayoría de esos seres, desearían disipar ese temor. No obstante, aquellos de nosotros que pertenecemos a la Tierra sabemos que no podemos involucrarnos, con los vivos, de forma intensa.
Niúton. ¿Significa eso que los seres de otros mundos no tienen el mismo comedimiento?
Sujeto. Sí.
Niúton. Interpreto que por, "involucrase", quiere decir interferir, de alguna manera, en un camino kármico.
 Sujeto. Bien. Sí.
Niúton. Pero ¿por qué no ayudan a la gente, si pueden?
Sujeto. (abruptamente y puede que con algo de culpa). Mire, no somos guías asignados a la Tierra. Somos solo visitantes, como los otros que vemos por aquí ocasionalmente. Es un viaje de vacaciones para todos nosotros. Si en nuestro viaje nos topamos con alguna condición mala podemos tomarnos un momento para dar breves instrucciones... para que se vuelva la cabeza hacia un camino alternativo mejor. Con placer damos... un codazo a la gente... para que actúe en su interés en vez de ir por un camino erróneo.
Niúton. ¿Y si están en el momento oportuno y lugar adecuado?
Sujeto. Bien, damos un suave empujón hacia una mejor dirección en el momento crucial. (elevando la voz). pero no arreglamos problemas mayores, ya sabe.
Niúton. Por tanto, podría considerarse que usted es un buen espíritu.
Sujeto. (risas). como opuesto. ¿a qué, o a quién?
Niúton. (con el fin de obtener resultado), A los malos espíritus que interfieren con las formas vivas por el solo placer de hacer el mal.
Sujeto. (abruptamente).¿Quien le dijo eso? No existen espíritus dañinos, solo ineptos... y aquellos que no tienen cuidado... y los que son indiferentes.
Niúton. ¿Y qué hay de los espíritus pesarosos o tristes y de aquellos desorientados o juguetones?
Sujeto. Ah, sí. Pero no son deliberadamente malignos (para y a continuación añade). No todos nosotros estamos en la misma categoría... volando alrededor de la Tierra de juerga.
Niúton. A eso me refiero. Pienso en los fantasmas.
Sujeto. Son espíritus conectados a la tierra por su propia voluntad.
Niúton. ¿Y qué pasa con los espíritus que son extraños a la Tierra?
Sujeto. (pausa). Existen otros espíritus que viajan interdimensionalmente, y que consideramos mal adaptados. No parecen ser sensibles a la Tierra, ni tener conocimientos sobre los seres humanos.
Niúton. (persuadiendo al paciente), Y, ¿pueden causar problemas con los habitantes de la Tierra?
Sujeto. (mordaz), Sí, a veces, aunque debería considerarse que es sin intención. No son espíritus malos, simplemente torpes o traviesos mozalbetes. Los seres de luz jóvenes pueden perderse, tanto entre como dentro, de las dimensiones. Sus divertimentos les distraen. Los consideramos pícaros jovenzuelos. Estos bromistas piensan que la Tierra es su campo de juegos, el lugar en el que se enzarzan en comportamientos endiablados que son susceptibles de involucrar a gente ingenua, y asustarla, con los temores del infierno. Tienen un tiempo de diversión, antes de ser atrapados por alguno de los Exploradores, (almas rastreadoras), enviados para capturar a esos truhanes.
Niúton. ¿Es esto una cosa habitual?
Sujeto. En realidad, no lo creo. Son como los niños, que escaparan de vigilantes ojos paternos durante un momento.
Niúton. Por tanto, usted no ve espíritus malévolos, enviados a la Tierra por algún tipo de fuerza demoníaca.
Sujeto. (expeditamente), No. Alguna vez, y solo alguna, podemos toparnos con una entidad obscura, pesada, que está desorientada por la esfera terrestre. Este lugar es denso, pero ellos vienen de lugares aún más densos. En todo caso, quieren pegarse a nosotros porque no saben lo que hacen. Les llamamos, los “pesados”, por su falta de movilidad.
Niúton. ¿Y qué hay de los espíritus a los que se ha referido antes como, indiferentes, a la gente de la Tierra?
Sujeto. (profundo suspiro). Sí, pueden asustar a la gente. Y ello porque algunos tienen naturaleza destructiva. No son considerados o educados.
Niúton. ¿Como elefantes en cacharrería?
Sujeto. Sí. No se adaptan a las costumbres locales.
Niúton. Y en esos casos, en los que diferentes espíritus pueden molestar a la gente de aquí, ¿ustedes tratan de intervenir de alguna manera?
Sujeto. Sí. Si encontramos a alguno, actuando como un bellaco, lo detenemos y tratamos de expulsarlo. Esto es muy infrecuente. La mayoría de los espíritus de otros mundos son respetuosos. Pero debo acentuarle que no somos filántropos. Cuando venimos, este es nuestro tiempo de diversión y queremos estar libres de responsabilidades.
Niúton. Perfecto. Entonces, ¿por qué vendrían a la Tierra espíritus ineptos de cualquier clase, por cualquier razón, permitiéndoseles causar problemas a la gente, aunque éstos sean no deseados? ¿Acaso a sus guías les faltan buenas habilidades para evitarlo?
Sujeto. (sereno). Bien, demasiado control produce muchachos torpes. Si se les ata en corto ¿cómo podrían aprender? No se les va a permitir destruir, o causar gran daño.
Niúton. Una última pregunta ¿Piensa que toda esa clase de espíritus, de los que hemos hablado, existen en gran número?
Sujeto. En absoluto. Comparado con la población de la Tierra son solo una pequeña fracción. De acuerdo con mi experiencia aquí, hay épocas en las que sólo hay unos pocos rondando, y podrían no ser vistos en absoluto. No es una cosa constante, es algo cíclico.

Existe un misterio respecto de aquello que es invisible a lo vivo, cuando solo nuestros sentidos nos dicen que hay algo ahí. Me pregunto si los viajeros espirituales no engendrarán recuerdos dentro de nosotros, respecto de lo que un día fuimos, y volveremos a ser.

Capítulo 3.1. La Dualidad Espiritual.


Capítulo 3.1. La Dualidad Espiritual.

Hace algunos años, una revista norteamericana recogía, en un artículo, la experiencia de una mujer de esa nacionalidad que, en un viaje por la campiña inglesa, se sintió inexplicablemente atraída por un pequeño camino que la apartó del destino al que quería ir. Siguiéndolo, se topó con una vieja mansión desierta. El cuidador de la misma le contó que la mansión se encontraba hechizada por un fantasma que se parecía mucho a ella. Paseando por sus alrededores sintió una escalofriante conexión con algo. Personalmente pienso que esa mujer estaba allí para ayudarse a liberarse. Dos porciones de su alma podrían haberse atraído mutuamente, de la misma forma misteriosa en que dos personas viven vidas paralelas perteneciendo a un solo alma, si ese fue el propósito que se impuso.
        En el capítulo 1 toqué la dualidad de las almas y cómo son capaces de dividir su energía para vivir más de una vida al mismo tiempo. Una porción de la energía de las almas nunca abandona el mundo espiritual durante sus encarnaciones. Trataré esta división del alma más adelante pero debo decir que el desdoblamiento de la energía es particularmente decisivo en el estudio de los fantasmas. En el caso de Elísabez, aunque estuvo en el limbo como fantasma durante un tiempo, otra parte de su energía, no implicada en la reencarnación, permaneció en el mundo del espíritu trabajando en lecciones e interactuando con otras almas. Esa otra porción de energía podría también reencarnarse y vivir otra vida física lo cual, creo, le sucedió a la mujer que vimos al principio, ante la mansión hechizada.

Estoy en desacuerdo con algunos expertos en fantasmas que establecen que, las formas fantasmales, solo representan una concha terrenal vacía, sin el núcleo de consciencia del alma.

Existen ciclos vitales en los que las almas escogen tomar menos energía, de la que deberían, al encarnar en un cuerpo humano. Sin embargo, aún en el caso de llegar a convertirse en fantasma, estas almas están lejos de poder considerarse como una concha vacía de energía.

Se podría pensar que, para el equilibrio del alma, la porción de energía de un fantasma, en concreto, aquella que todavía permanece en el mundo espiritual, debería ser de más ayuda para su turbado alter ego terrenal, es decir, aquella porción de energía que todavía continuase enganchada a la Tierra. Por lo que he oído, las almas más inmaduras que he encontrado son incapaces, por sí mismas, de realizar esta transferencia e integración de energía. El siguiente extracto es el informe que recibí de un alma compañera de un fantasma. Se trataba del fantasma de un alma joven de nivel 1, que fue el primer marido de mi cliente.

Caso 15.

Doctor Niúton. Me ha dicho usted, que su primer marido, Bob, fue un fantasma tras su última vida. Explíqueme esa circunstancia.
Sujeto. Bob llegó a convertirse en fantasma porque murió tempranamente en nuestro matrimonio de esa vida. Quedó tan anonadado, por la desesperación y su preocupación por mí, que no pudo partir.
Niúton. Ya veo. ¿Podría decirme cuánta de su energía total se llevó con él a esa vida?
Sujeto. (asiente con la cabeza). Bob tenía solo, aproximadamente, la cuarta parte del total de su energía, y eso no era suficiente para aquel estado de crisis mental. Juzgó mal. (El cliente se calla).
Niúton. ¿Piensa que, si Bob hubiera traído más de su energía, para lidiar con esa contingencia, no hubiera llegado a convertirse en fantasma?
Sujeto. No puedo responder a eso, pero pienso que, de haberlo hecho, podría haber sido más fuerte, más resistente a la aflicción.
Niúton. Entonces, ¿por qué trajo tan poca energía a la Tierra?
Sujeto. Bien. Porque quería implicarse más con su trabajo en el mundo del espíritu.
Niúton. Estoy confuso sobre el porqué de que su guía no le hubiera obligado a tomar más energía, para venir a la Tierra.
Sujeto. (mueve su cabeza desaprobando). ¡No, no.! No se nos empuja de ese modo. Somos libres para tomar nuestras propias decisiones. Y Bob no tenía porqué llegar a convertirse en fantasma. Fue advertido de que llevara más energía, pero es terco, y también estuvo considerando, (vivir) otra vida al mismo tiempo, (una vida paralela).
Niúton. Permitame que me asegure de que lo he entendido bien. ¿Quiere decir que Bob infravaloró su capacidad para funcionar, normalmente, en una crisis con un cuerpo que tenía, tan solo, el 25 por ciento de su capacidad energética?
Sujeto. Me temo que sí.
Niúton. ¿Incluso pensando que, a su muerte, ese cuerpo ya habría sido abandonado?
Sujeto. Eso no importa. Los efectos estaban aún con él y no tenía fuerzas suficientes para combatir las circunstancias.
Niúton. ¿Durante cuánto tiempo permaneció Bob como fantasma antes de que el resto de su energía le fuera restaurada en el mundo del espíritu?
Sujeto. No mucho, aproximadamente tres años. Él no podía verse para ayudarse. Falta de experiencia. Parte de la lección. Entonces, nuestro maestro fue llamado por, ya sabe, esos seres que patrullan la Tierra vigilando a las almas turbadas, seres que se encargan de traer, el resto de ellas, de regreso a casa.
Niúton. Me han dicho algunos que se llaman, Redentores de Almas Perdidas.
Sujeto. Es un buen nombre para referirse a ellos, pero Bob no estaba, exactamente, perdido. Solo, atormentado.

Almas en Reclusión.

Mi próximo caso se refiere a un sujeto más avanzado, que me proporciona más detalles sobre entidades que no son fantasmas, pero que no desean regresar a casa tras su muerte. Según se desarrolla el caso, veremos que existen dos motivos que llevan a este tipo de almas al aislamiento.

Caso 16.

Niúton. ¿Hay gente que muere y que no está lista para retornar al mundo del espíritu?
Sujeto. Sí. Algunas almas, que se liberan de su cuerpo físico, no desean dejar la Tierra.
Niúton. ¿Puedo suponer que todas ellas serán fantasmas?
Sujeto. No, aunque lo podrían ser si ese fuera su deseo. La mayoría no lo son. Simplemente, no quieren estar en contacto con alguien.
Niúton. ¿Y su energía espiritual no regresa a casa, tras la muerte?
Sujeto. Cierto, salvo que hay una parte de esa energía que nunca deja el mundo del espíritu.
Niúton. Eso he oído. Pero, dígame ¿usted considera que esas almas, recluidas, permanecen en tal estado durante un corto espacio de tiempo, o van al limbo durante muchos años terrestres?
Sujeto. La cosa varía. Algunas, quieren retornar, tan rápido como sea posible, a un nuevo cuerpo. Son almas que no quieren abandonar su forma física durante un lapso de tiempo. Son distintas a aquellos de nosotros que preferimos descansar en casa, para estudiar. Muchas almas, de ese tipo, han sido auténticos guerreros de primera línea en la Tierra. Quieren mantener una continuidad con sus vidas físicas.
Niúton. Bien, pero tengo entendido que nuestros guías no nos permiten caer en un patrón adictivo, respecto de la Tierra, que nos empuje a volver enseguida a una nueva vida. ¿Acaso esas almas no saben que deben pasar, primero, por el proceso normal de retornar a su grupo, recibir consejo, estudiar sus lecciones y tomar parte en la selección de un nuevo cuerpo?
Sujeto. (risas). Está en lo cierto, pero los guías no fuerzan eso de retornar a casa con extrema urgencia hasta que ven que, el hacerlo, beneficia al alma.
Niúton. Sí, pero ellos no querrían darles un nuevo cuerpo al instante, sino después de algún tipo de período de reajuste.
Sujeto. Sí, eso es verdad.
Niúton. ¿Es también verdad que hay otras almas turbadas que, ni quieren regresar a la Tierra, ni al lugar al que pertenecen en el mundo del espíritu?
Sujeto. Cierto. Son otro tipo.
Niúton. Si ambos tipos de almas, de los que me habla, no merodean alrededor de la Tierra, como desencarnados, fastidiando a la gente como fantasmas, ¿podría realmente llamarlas turbadas por el solo hecho de querer estar a solas?
Sujeto. Son (almas) divergentes, (almas cismáticas o heterodoxas). Sus acciones son el resultado de algo inacabado, traumático, agobiante. Son renuentes a partir de la Tierra y su conducta es anormal. No quieren hablar con sus maestros a causa de la intensidad de su desdicha.
Niúton. ¿Por qué, simplemente, sus guías no se responsabilizan de ellas y las introducen, plenamente, en el mundo del espíritu, a pesar de su resistencia?
Sujeto. Si las almas fueran forzadas a hacer aquello que se considera correcto para ellas, no aprenderían cosa alguna de las experiencia de la equivocación, o la mala elección.
Niúton. Bien, pero todavía me pregunto porqué las almas que quieren regresar inmediatamente a la Tierra, sin una parada temporal en el mundo del espíritu, no se les da, inmediatamente, un nuevo cuerpo.
Sujeto. ¿No es capaz de apreciar que, colocar un alma turbada en un nuevo cuerpo, sería injusto para un recién nacido? Esas almas tienen derecho a recluirse, a aislarse pero, andando el tiempo, tomarán la decisión de pedir asistencia. Ellas deben llegar a la conclusión de que no pueden progresar solas. El darles un nuevo cuerpo no les ayudaría.
Niúton. ¿A dónde van las almas cuando, ni vagan por la Tierra como fantasmas, ni regresan a su hogar?
Sujeto. (entristecido). Se trata de un espacio que crean para sí mismas. Diseñan su propia realidad con recuerdos de su vida física. Algunas, viven en hermosos lugares como jardines. Otras, aquéllas que han dañado a gente, por ejemplo, idean para sí mismas lugares terribles, como una cárcel, una habitación sin ventanas. En esos espacios se confinan, por lo que no pueden percibir mucha luz, o hacer contacto con alguien. Se trata de un castigo autoimpuesto.
Niúton. He oído que las almas turbadas, especialmente aquéllas relacionadas con actos dañinos, son recluidas en el mundo espiritual.
Sujeto. Es correcto pero, al fin, estarán listas para encarar la música, es decir, volver al buen camino, y tendrán su energía apropiadamente sanada, con amor y cariño.
Niúton. ¿Podría darme alguna pista de cómo nuestros guías tratan con este tipo de almas en exilio autoimpuesto?
Sujeto. Les dan tiempo para que se cansen de esa situación. Es un reto para los maestros. Saben que esas almas están preocupadas por su evolución y las reacciones de sus grupos de almas. Están llenas de energía negativa y no piensan con claridad. Aquéllos que quieren ayudarlas deben tener mucha certeza de que esas almas están de acuerdo con salir de su deliberado confinamiento.
Niúton. Asumo que hay tantas técnicas de persuasión como guías.
Sujeto. Seguro. Sobre todo, depende de la gama de habilidades. Algunos maestros no se acercarán al estudiante turbado hasta que el alma esté tan enferma, por la reclusión, que, voluntariamente, pida ayuda. Eso puede tardar bastante. Otros profesores se acercan, como de paso, para charlar.
Niúton. Con el tiempo, ¿todas esas almas se liberan?
Sujeto. Ese es el camino. A la larga, todas serán liberadas, de una u otra forma, a través de diferentes variedades de estimulo, o persuasión.

Aquellos que estén familiarizados con mi trabajo saben que estoy fuertemente convencido de la influencia que los recuerdos del alma tienen sobre los pensamientos humanos. El aislamiento y la soledad del alma del caso anterior podría muy bien expresar el concepto cristiano de purgatorio, como lugar de tormento. ¿Este concepto religioso podría brotar de los recuerdos de almas en reclusión en el mundo del espíritu? Existen grandes similitudes, y diferencias, entre mis hallazgos sobre la reclusión del alma y el purgatorio definido por las iglesias.
        La doctrina cristiana del purgatorio establece este lugar como sitio de autopurificación para aquellas almas que deben eliminar trazas de pecado, antes de continuar el camino hacia el cielo. He oído de algunas almas en reclusión, padecer autolimpieza mientras que otras requirieron restauración energética. Sin embargo, no se sale del estado de reclusión totalmente purificado porque, si no, no tendría objeto el volver a reencarnar de nuevo. Así mismo, el confinamiento del alma no es un destierro. Actualmente, los elementos menos conservadores de las iglesias cristianas no recalcan tanto el infierno como se hacía en el pasado. No obstante, la Iglesia todavía repudia, universalmente, el que todos vayan al cielo. Para ellas, las almas que mueren sin arrepentirse de sus pecados mortales no pasarán el purgatorio, descendiendo directamente al infierno, donde sufrirán el castigo del "fuego eterno". Según la Iglesia, la condena eterna es estar separado de Dios, en oposición a aquellos que son santos y benditos. Las iglesias cristianas no aceptan el concepto de que, "todo", es perdonable tras la muerte. Según mi experiencia, todas las almas se arrepienten porque se encuentran, a ellas mismas, como responsables de sus elecciones.
        Por todo lo que he aprendido puedo decir que la energía del alma no puede ser destruida o desactivada, aunque puede ser reformada y purificada de la contaminación terrenal. Las almas que quieren partir en soledad, después de su muerte en la Tierra, no son autodestructivas sino, mas bien, almas que sienten la necesaria de la soledad al preocuparse por poder contaminar a otras con su propia energía negativa. También las hay que no se sienten contaminadas sino, no preparadas, para ser consoladas por alguien.
        Sartre dijo, "tenemos un yo, imaginario mundano, con deseos y tendencias, y un yo real". A esto añado el comentario de Guillermo Bleik, "la percepción de nuestro verdadero yo, puede amenazar con fusionarse con ese yo". En su espacio, las almas solitarias se han rendido a su Yo, imaginario a causa de una gran dosis de autoflagelación. La soledad, y el tranquilo autoanálisis, son importantes, y aspectos normales de la vida del alma dentro del mundo del espíritu. La diferencia en este punto es que, aquellas almas turbadas, no están listas para buscar la liberación de su tormento pidiendo ayuda, avanzando y realizando cambios, y es bueno saber que, este tipo de almas, son solo una pequeña fracción de la población total de las almas que nos encontramos cada día.